Jerez es internacionalmente reconocida por su vino (Sherry wine), por la estirpe de los espectaculares caballos cartujanos y por ser la cuna del flamenco. Sin duda, tres grandes argumentos que merecerían una visita, pero más allá de ello, es una ciudad que atesora un extraordinario patrimonio monumental y ofrece experiencias únicas y diferentes.
Descubrir el imponente patrimonio histórico de Jerez, la Catedral, el Alcázar, innumerables iglesias de gran valor o sus casas palacios, o disfrutar de cualquiera de los eventos de su calendario festivo que se organizan a lo largo de todo el año como: el Festival Flamenco de Jerez, la Semana Santa, la Feria del Caballo, las Fiestas de la Vendimia o la Navidad son también buen motivo para conocer esta ciudad.
Por su extraordinaria ubicación, entre el mar y la sierra, permite en pocos minutos poder realizar excursiones a otros municipios de la provincia. La bellísima Ruta de los Pueblos blancos y las maravillosas playas de la Costa de la Luz, se convierte en la posibilidad perfecta para disfrutar de un destino muy completo.